Tu voz tiene poder - Por Maxine
¿Cuál es mi historia? Podría hablar sin parar sobre dónde crecí, cómo fue mi infancia, a qué escuela asistí, pero cuando pienso en mi historia, pienso en cuando me convertí en madre.
El 23 de febrero de 2023, me encontraba en la sala de emergencias debido a un aborto espontáneo. Era mi primer aborto espontáneo y, claro, me sentía muy asustada y triste. El 5 de abril de 2023, volví a la sala de emergencias porque tenía síntomas de posiblemente estar embarazada de nuevo y no estaba segura de qué estaba pasando, ya que acababa de sufrir un aborto espontáneo. El médico y la enfermera me dijeron que no era probable que estuviera embarazada porque "no es posible quedar embarazada inmediatamente después de un aborto espontáneo". Me hicieron varias pruebas y me dijeron: "estás embarazada", luego "no estás embarazada", y seguían cambiando mi diagnóstico una y otra vez. Fue un día lleno de emociones.
Ese día tuve que llamar a mi mamá y decirle lo que estaba pasando. No era la forma en que quería contárselo, pero necesitaba su apoyo. Ese día entraron varias personas a la habitación y me dijeron que lo que creían que estaba sucediendo era que todavía tenía tejido en mi cuerpo, producto de mi aborto espontáneo de febrero, lo que hacía que mi cuerpo pensara que estaba embarazada.
Una mujer se sentó en mi cama y me dijo que me iban a dar una pastilla para que saliera lo que fuera que tenía dentro. Intentó hacerme tomar una tableta de misoprostol (CYTOTEC) de 100 mg (el cual se usa para abortos). Le dije que no me sentía cómoda con eso y que quería esperar para ver a mi ginecobstetra [médico especializado en salud reproductiva]. Dijo que iba a contraer una infección si eso no salía. De nuevo, le dije que no quería hacerlo. Luego ella me dijo: "bueno, si es un nuevo embarazo, espero que sea uno saludable".
Mi pregunta es, si pensaba que había alguna posibilidad de que fuera un nuevo embarazo, ¿por qué intentó que abortara? Ahora, es marzo de 2026, y tengo a un hermoso niño sano que cumplirá 3 años este año, todo gracias a que dije NO. La razón por la que quería contar mi historia es porque quiero que sepan que tienen una VOZ, ¡por favor úsenla! Tienes derecho a decir no, sobre todo cuando se trata de tu salud y tu cuerpo. ¡Gracias por escucharme!